La entrada puede contener spoilers.
Comienzo con la crónica del viernes 27 de enero de 2012.
Aproximadamente hace un año empecé a ver Chuck. Y ayer, nos dio su emotivo y glorioso adiós después de 5 temporadas y noventa y un episodios.
Estuve en Twitter toda la noche, donde todos los fans -autodenominados Chucksters- vimos y logramos que los hastasgs de los actores (#goodbyechuck promocionado por la cadena nbc, y #nerdheardforlife & #goodbyebeard por Zachary Levi y Joshua Gomez, respectivamente) se convirtieran en TT y entre todos comentabamos nuestro ritual previo al programa; ver el episodio piloto (también conocido como "Chuck vs the Intersect") y como teníamos listos nuestros Subways para deborarlos mientras veíamos el programa, que en semejante ocasión, fue un especial de dos horas conteniendo los capítulos 5x12 y 5x13.
A las 10 hrs de Argentina, active el link, y escuche la voz de Levi decir "Hola, soy Chuck. Aquí hay un par de cosas que deberías saber o que tal vez olvidaste/Esto es lo que ha estado pasando en mi vida" que hace las veces de ese típico "Previamente en..." que escuchamos en otras series.
Vemos a Sarah despertar en el cuarto de hotel en el que vivió durante los primeros tiempos de la "Operación Intersect/Bartowski" y a Quinn aparecer en ese momento. Luego, vuelve con su familia a Echo Park; sin embargo, no es la Sarah que ellos conocen, sino la fría agente Walker.
Mientras tanto, el protagonista, quien llega a la conclusión que que el Intersect hace mas mal que bien, decide infiltrarse con el equipo en las oficinas de la CIA y destruirlo. Cosa que se hubiese logrado claro, si Quinn no le hubiese practicamente lavado el cerebro a Sarah (quien cree que Quinn es su encargado y que Chuck es un traidor, ladrón y asesino), y piensa que estos últimos años fueron solo una cubierta, incluido su matrimonio. El renegado de la CIA tiene a una de las mejores espías en su poder y practicamente, también el Intersect. Chuck no solo tendrá que salvar por millonésima vez a todos de un villano con un poder desmedido, sino a la mujer que ama y su propio pasado, presente y futuro.







